Resulta refrescante comprobar cómo en el mundo
hay muchas personas interesadas en buscar soluciones a la crisis educativa que
desde Aristóteles se evidencia. En este caso observar la actualización de la
taxonomía de Bloom para su vigencia en el siglo XXI es muy importante y de gran
utilidad para el profesorado.
Durante décadas, los docentes hemos utilizado la
Taxonomía de Bloom como herramienta para establecer objetivos de aprendizaje. A
pesar de las ideas simplistas atribuidas a Bloom, así como la asociación
equivocada que se le hizo a su taxonomía con el conductismo, ésta sigue
teniendo tanta validez hoy en día que recientemente se le han hecho dos
actualizaciones.
La taxonomía de Bloom (TB) original, publicada
a mediados del siglo XX, centrada en el dominio cognitivo, ha sido una
herramienta clave para los docentes encargados del diseño instruccional, relacionada con los
objetivos del aprendizaje. Sin embargo,
su actualización para la era digital es un hecho importante. Vemos como las modificaciones a la TB diseñan
el modelo SAMR de Rubén Puentedura (s.f) que redefine, modifica y amplia esta
taxonomía que la mejora, la transforma y
la rejuvenece.
La rueda de la Pedagogía o Padagogy V. 4.0 de Allan Carrington, es un modelo dirigido a conseguir
mejores resultados en la enseñanza-aprendizaje,
alineado con el modelo cognitivo de la Taxonomía de Bloom (TB), las
teorías y pedagogías modernas y las
TIC’s. Pone la motivación y las
capacidades del estudiante en el centro de la rueda, orienta el análisis del
proceso enseñanza-aprendizaje y sirve como modelo de engranaje para las
tecnologías, el pensamiento y la motivación del estudiante. También ayuda a
aclarar la relación entre los elementos del programa. Esta conexión de la teoría, la práctica y las
aplicaciones tecnológicas, hacen que la rueda de la pedagogía sea tan importante, como para presidir todas
las aulas.
Se trata de una rueda con círculos concéntricos
y seis capas que rodean al núcleo representado por las capacidades y atributos
del estudiante.
-
La capa
inmediatamente externa al núcleo incluye la motivación interna que debe
despertar el docente en el estudiante. Hacer cosas en clase “que merezcan la
pena”
-
La capa
inmediatamente externa a la motivación abarca los diferentes niveles de conocimiento
según la taxonomía de Bloom, distribuidos en cinco porciones de idéntico tamaño
de la rueda, a saber: recordar-comprender; aplicar; analizar; evaluar y crear.
-
En la capa
inmediatamente externa encontramos los verbos de acción correspondientes a cada uno de los niveles de conocimiento
anotados, siempre según la TB
-
La capa
inmediatamente externa a la anterior, incluye las acciones correspondientes a
los verbos de ese nivel cognitivo
-
La capa
inmediatamente externa acoge las herramientas conceptuales o aplicaciones con las que se puede expresar o
transmitir los productos correspondientes y la rueda, además, expresa los
criterios de elección de estas herramientas, para cada uno de los niveles
cognitivos, a saber: criterio para la comprensión; criterio para recordar;
criterio para aplicar; criterio para el análisis; criterio para la evaluación;
criterio para la creación.
-
Por último
la capa más externa es aquella que mediante el modelo SARM permite la
integración tecnológica, que con sus cuatro niveles nos ubican en uno u otro
enfoque pedagógico, definiendo las intenciones formativas e implementándolas
desde las TIC. Si nos enfocamos en el profesor tenemos los niveles Sustituir y aumentar o si el enfoque es en los estudiantes entonces tenemos el
nivel Modificar y para las
interacciones educador-educando (mediador constructor) tenemos el nivel Redefinir. Como profesores vamos a ubicarnos como
hetero-estructurantes, o como auto-estructruantes o como intra-estructurantes
respectivamente.
El modelo pedagógico denominado The Flipped Classroom me recuerda el
concepto del siglo pasado denominado Docencia Centrada en el Profesor, para
oponerse y realizar la docencia centrada en el estudiante. En la Docencia Centrada
en el Profesor, éste es el componente activo de la clase y el estudiante
generalmente está pasivo en cuanto a actividad intelectual propiamente dicha.
Todo lo más que el estudiante necesita activar durante una clase magistral, es
su acción de escuchar, tomar apuntes si ese es su deseo y formular algunas
preguntas cuando el docente abre el espacio para ello. Como es bien sabido por estudiantes y
profesores, el aprendizaje se da de forma activa, por lo que cuanto más se
logre involucrar al alumno, mejores serán los resultados de aprendizaje. De ahí surge la tendencia al cambio del
centro de atención del proceso enseñanza-aprendizaje para ubicar en el
estudiante el centro del aprendizaje.
Todos los profesores, en nuestro quehacer
diario, hemos intentado realizar la FC, mucho antes de que ésta fuese
enunciada, únicamente por el sentido común; nuestro deseo siempre fue hacer la
clase divertida para el agrado y disfrute de nuestros estudiantes.
Dicho lo anterior, la FC o clase inversa o
invertida - yo la denominaría divertida - dado que si no hay divertimento el aprendizaje pierde
intensidad. Es por ello que la consigna radica en invitar al estudiante a
“pasarla bien” y para ello hay que despertar la curiosidad, producir un estado
de incertidumbre que invita la curiosidad del estudiante y lo coloca en un
estado de alerta que estimula el aprendizaje.
El
modelo se debe a los profesores Jonathan Bergman y Aaron Sams (2007), quienes
para colaborar con estudiantes que no podían asistir a sus clases presenciales,
grabaron sus clases y las distribuyeron para los interesados. Como ellos, otros
profesores iniciaron el uso de videos y podcasts para facilitar el aprendizaje
fuera del aula.
El modelo FC, es un modelo
pedagógico que transfiere el trabajo de determinados procesos de aprendizaje fuera
del aula y utiliza el tiempo de clase, junto con la experiencia del docente, para facilitar y potenciar otros procesos de
adquisición y práctica de conocimientos dentro del aula. Sin embargo, hacer una
FC es mucho más que la distribución de un video o de una actividad previa a la
clase. Se trata de un enfoque integral que
combina la instrucción directa con
métodos constructivistas, el incremento
de compromiso e implicación de los estudiantes con el contenido del curso y mejorar su comprensión
conceptual. Se trata de un enfoque integral que, cuando se aplica con éxito,
apoyará todas las fases de un ciclo de aprendizaje, tal y como la contempla la
TB. Cuando los docentes diseñan y publican una actividad para revisión previo
al encuentro presencial, el tiempo de clase se libera para que se pueda
facilitar la participación de los estudiantes en el aprendizaje activo a través de preguntas, discusiones y
actividades aplicadas que fomentan la exploración, la articulación y aplicación
de ideas.
Cuando usamos el término Flipped Classroom debemos tener en
cuenta que se han desarrollado muchos modelos
similares de instrucción bajo otras denominaciones. Instrucción
Peer (PI) o docencia por pares, fue desarrollado por el profesor de Harvard
Eric Mazur, e incorpora una técnica denominada enseñanza
just- in-time (JITT) como un elemento complementario al modelo FC. Enseñanza Just-in-time permite al
profesor recibir retroalimentación de los estudiantes el día antes de la clase para
que él pueda preparar estrategias y actividades para centrarse en las
deficiencias que puedan existir en los estudiantes en la comprensión del
contenido. El modelo de Mazur se centra en gran medida de la comprensión
conceptual, y aunque este elemento no es un componente necesario de la FC,
tiene unas claras y cercanas connotaciones.
La innovación educativa que supone este modelo
aporta como principales beneficios los siguientes:
· Permite a los docentes dedicar más tiempo a la
atención a la diversidad.
· Es una oportunidad para que el profesorado pueda compartir información y
conocimiento entre sí, con el alumnado,
sus
familias y la comunidad.
· Proporciona al alumnado la posibilidad de volver a
acceder a los mejores contenidos
generados o facilitados por sus
profesores.
· Crea un ambiente de aprendizaje colaborativo en el
aula.
· Involucra a las familias desde el inicio del proceso de aprendizaje.
El impacto de la FC es su capacidad de cambiar
nuestra forma de pensar sobre el rol del docente en un mundo en el que el
acceso a la información ya no es un requisito crítico en el aula. Bergman y
Sams han ampliado el ámbito de hacernos preguntas interesantes y profundas
sobre el aprendizaje centrado en el estudiante y relacionado con la sociedad
digital. También la FC, o el sistema FC, es más efectivo cuanto más se integra
con metodologías inductivas y activas como por ejemplo, la docencia basada en
problemas o en proyectos, los modelos cooperativos, el JITT, la enseñanza por
pares y otros.
Veamos dónde se ubica la inversión de la
mencionada FC. En la lección magistral, el docente – en el aula – alimenta al
estudiante con información y el estudiante aprende en la medida que esté
emocionado y estimulado para aprender, dado que en el aprendizaje existe un
triángulo formado por el profesor y el estudiante y su subconsciente y
experiencias. Luego, después de la
clase, en otro ambiente diferente para cada uno de los estudiantes, asimila
conceptos y hace tareas. En el enfoque nuevo de la FC el aprendizaje se inicia
antes de la cita presencial – el alumno adquiere conocimientos orientado por el
docente, luego durante la clase presencial, comparte con sus compañeros y con
el profesor la información adquirida y
el profesor aclara y consolida el aprendizaje.
Pudiéramos comentar que la diferencia radica en la cronología de las
tareas – antes y después. Todo ello fundamentado en que el aprendizaje es
activo.
Este sistema FC implica por parte del
estudiante estar motivado y por parte del profesor, un conocimiento básico de
TIC’s y alto de diseño didáctico o instruccional.
Los
tres temas comentados, constituyen valiosos recursos que favorecen los cambios
necesarios para la educación del siglo XXI y pueden servirnos como palanca para
el cambio no sólo en nuestras aulas, sino en el contexto del paradigma de
enseñanza global .
Referencias:
Carrington, A. (s.f) La Rueda de la Padagogy.
Documento en línea. Disponible en: http://tinyurl.com/bloomsblog.
Churches, A. (s.f.) Documento en línea. Disponible en: http://www.eduteka.org/TaxonomiaBloomDigital.php
Puentedura, R. (s.f.) SAMR and TPCK in Action. Documento
en línea. Disponible en: http://www.hippasus.com/rrpweblog/archives/2011/10/28/SAMR_TPCK_In_Action.pdf
Apreciada María Antonia.
ResponderBorrarMe parece que en tus comentarios sobre la Taxonomía Digital de Bloom y sobre la Rueda de la Pedagogía prevalece la descripción de ellas más que el análisis de las mismas.
Sería conveniente que vieras el video de Daniel Pink (2009) sobre la motivación para que pudieras comprender mejor la idea de la Rueda. Por ello, no interpretas adecuadamente este aspecto cuando dices que “Pone la motivación y las capacidades del estudiante en el centro de la rueda”.
Haces afirmaciones demasiado genéricas que no la concretizas en la Rueda, tales como: “orienta el análisis del proceso enseñanza-aprendizaje y sirve como modelo de engranaje para las tecnologías, el pensamiento y la motivación del estudiante. También ayuda a aclarar la relación entre los elementos del programa. Esta conexión de la teoría, la práctica y las aplicaciones tecnológicas, hacen que la rueda de la pedagogía sea tan importante, como para presidir todas las aulas”. Para sustentar esas afirmaciones tendrías que especificar cada una de ellas con la Rueda. Si lo haces sería un buen aporte.
El punto que más desarrollas es el de la clase invertida. Cuando dices que la concepción de la Docencia Centrada en el Profesor es del siglo pasado, yo te diría que hoy está mayoritariamente vigente en el país. Ahora se concibe, como tu dices, una pedagogía donde el “estudiante es el centro del aprendizaje” y de la enseñanza. Estudiantes y profesores enseñan; estudiantes y profesores aprenden. Se liman las diferencias hoy existentes.
El que estudiantes y profesores tengan clases agradables y las disfruten es fundamental, pero puede ser muy ineficaz en cuanto a aprendizajes. Por eso, la idea esencial de la flipped classroom no consiste en pasarlo bien sino en lograr que formemos a los estudiantes en las habilidades cognitivas del nivel superior y pasándolo bien. De ahí que “yo la denominaría divertida” no me parece ajustado a su concepción.
La idea no es, como tú dices, “de un enfoque integral que combina la instrucción directa con métodos constructivistas”; no se pretende la instrucción directa, sino, como tu dices también más adelante, se busca, “el incremento de compromiso e implicación de los estudiantes”.
Sobre los beneficios que aporta este modelo mencionas cinco. Pero en dos de ellos (• Es una oportunidad para que el profesorado pueda compartir información y conocimiento entre sí, con el alumnado, sus familias y la comunidad. Y • Proporciona al alumnado la posibilidad de volver a acceder a los mejores contenidos generados o facilitados por sus profesores) sigues poniendo al profesor como primer protagonista del proceso, que no la tiene en la clase invertida.
No veo por qué este modelo “involucra a las familias desde el inicio del proceso de aprendizaje”. Sería bueno que nos lo explicaras.
Cuando en los últimos párrafos dices que “el alumno adquiere conocimientos orientado por el docente” y “luego durante la clase presencial, …, el profesor aclara y consolida el aprendizaje” vuelves a darle más importancia al profesor que al estudiante. Esa no es la idea de la clase invertida. Revisa bien el tema.
Muy bien.
Saludos.
Agradecida profesor. Revisaré nuevamente el tema. Saludos
BorrarApreciada María Antonia.
ResponderBorrarMe parece que en tus comentarios sobre la Taxonomía Digital de Bloom y sobre la Rueda de la Pedagogía prevalece la descripción de ellas más que el análisis de las mismas.
Sería conveniente que vieras el video de Daniel Pink (2009) sobre la motivación para que pudieras comprender mejor la idea de la Rueda. Por ello, no interpretas adecuadamente este aspecto cuando dices que “Pone la motivación y las capacidades del estudiante en el centro de la rueda”.
Haces afirmaciones demasiado genéricas que no la concretizas en la Rueda, tales como: “orienta el análisis del proceso enseñanza-aprendizaje y sirve como modelo de engranaje para las tecnologías, el pensamiento y la motivación del estudiante. También ayuda a aclarar la relación entre los elementos del programa. Esta conexión de la teoría, la práctica y las aplicaciones tecnológicas, hacen que la rueda de la pedagogía sea tan importante, como para presidir todas las aulas”. Para sustentar esas afirmaciones tendrías que especificar cada una de ellas con la Rueda. Si lo haces sería un buen aporte.
El punto que más desarrollas es el de la clase invertida. Cuando dices que la concepción de la Docencia Centrada en el Profesor es del siglo pasado, yo te diría que hoy está mayoritariamente vigente en el país. Ahora se concibe, como tu dices, una pedagogía donde el “estudiante es el centro del aprendizaje” y de la enseñanza. Estudiantes y profesores enseñan; estudiantes y profesores aprenden. Se liman las diferencias hoy existentes.
El que estudiantes y profesores tengan clases agradables y las disfruten es fundamental, pero puede ser muy ineficaz en cuanto a aprendizajes. Por eso, la idea esencial de la flipped classroom no consiste en pasarlo bien sino en lograr que formemos a los estudiantes en las habilidades cognitivas del nivel superior y pasándolo bien. De ahí que “yo la denominaría divertida” no me parece ajustado a su concepción.
La idea no es, como tú dices, “de un enfoque integral que combina la instrucción directa con métodos constructivistas”; no se pretende la instrucción directa, sino, como tu dices también más adelante, se busca, “el incremento de compromiso e implicación de los estudiantes”.
Sobre los beneficios que aporta este modelo mencionas cinco. Pero en dos de ellos (• Es una oportunidad para que el profesorado pueda compartir información y conocimiento entre sí, con el alumnado, sus familias y la comunidad. Y • Proporciona al alumnado la posibilidad de volver a acceder a los mejores contenidos generados o facilitados por sus profesores) sigues poniendo al profesor como primer protagonista del proceso, que no la tiene en la clase invertida.
No veo por qué este modelo “involucra a las familias desde el inicio del proceso de aprendizaje”. Sería bueno que nos lo explicaras.
Cuando en los últimos párrafos dices que “el alumno adquiere conocimientos orientado por el docente” y “luego durante la clase presencial, …, el profesor aclara y consolida el aprendizaje” vuelves a darle más importancia al profesor que al estudiante. Esa no es la idea de la clase invertida. Revisa bien el tema.
Muy bien.
Saludos.