sábado, 21 de noviembre de 2015

Respuestas a la Encuesta para el Profesorado Universitario sobre la concepción de la enseñanza y sobre los incidentes en la clase


1. Dentro de tu trabajo en la universidad, ¿en qué rol te sientes más cómodo/a, como investigador/a, gestor/a, docente, profesional o experto en la materia? ¿Por qué?

Respuesta de María Antonia:
En este orden de comodidad:
a) Como microbiólogo. Fui contratada por la institución para facilitar el aprendizaje de la Microbiología a estudiantes que cursan la carrera de Enfermería.
b) Como Educador. Es el ejercicio que complementa la opción expresada en a)
c) Como investigador. La investigación me mantiene actualizada para ejercer las funciones descritas en a) y b) a la vez que cumplo con uno de los requisitos del cargo para el que fui contratada.
d)  Como gestor.  La extensión en forma del ejercicio clínico y la administración de la cátedra o del departamento, forman parte de la carrera académica universitaria, la complementan y permiten la visión panorámica de la universidad.

Respuesta de Patricia: Realmente lo que más me apasiona es la docencia. No obstante no tengo problema con el resto de las actividades. Creo que es una de las cosas que más me gusta de mi trabajo, me refiero a lo dinámico y cambiante que es, pues al ingresar a una universidad como profesor ordinario se deben cumplir diversas funciones. Las comisiones cambian por lo menos cada dos años lo que permite compartir con otros colegas, intercambiar ideas y reinventar de acuerdo a los requerimientos. En lo particular he estado al frente de la comisión de preparaduría académica, la comisión de servicio comunitario y actualmente la de clasificación. Asimismo he coordinado los estudios de posgrado no conducentes a grado académico que depende de la subdirección de investigación y postgrado.
Como investigadora he realizado mi Trabajo de Grado de Maestría, Trabajo de Ascenso e investigaciones libres.
Como docente concursé por los cursos de Tecnología y Práctica de Mercadeo I y II del Programa de Educación Comercial de la UPEL-IPB y esta es mi principal área de desempeño, pero cuando se requiere de mi apoyo en otros cursos vinculados a mi formación inicial también los he trabajado: entre ellos: Contabilidad General, intermedia y superior, Teoría Económica, Microempresas y Organización y Administración de empresas.
Como he mencionado ningún área me disgusta, pero definitivamente mi pasión es la docencia. No me siento una experta, pues el conocimiento se vuelve obsoleto al pasar el tiempo, así que en cada semestre siento que aprendo junto a mis estudiantes. Me encanta la docencia porque es dinámica, el docente puede implementar nuevas estrategias, profundizar en algunos contenidos e inclusive redimensionar los cursos cuando estos pierden vigencia.

2 ¿Cómo crees que debe enseñarse para que tus alumnos aprendan? ¿De qué dependen que aprendan?

Respuesta de María Antonia:
i) La enseñanza debe ser lo más individualizada posible. Siempre que sea posible, conectando con un conocimiento previamente aprendido. El conocimiento se adquiere a través de un proceso neurofisiológico individual y subjetivo cuyo soporte anatómico es el genoma y el conectoma.  Es por ello que la enseñanza debe ser centrada en el estudiante; se aprende haciendo. Se puede hacer uso de diferentes herramientas como son: Aprendizaje basado en evidencias. Aprendizaje basado en problemas.
ii) El aprendizaje depende, como se expresó en la primera parte de la pregunta del genoma y del conectoma (conexiones, asociaciones, sinapsis neuronales), este último organiza y reorganiza el cerebro mediante las miríadas de conexiones interneuronales creadas por asociación, ensayo y error, imitación de modelos, memorización, por procesamiento de la información, por interacción con los congéneres, por descubrimiento o comprensión súbita de un tema o situación, facilitados por emociones motivadoras o sorpresivas, juegos, y solución de problemas, principalmente. 

Respuesta de Patricia: Para que mis estudiantes aprendan pienso que es necesario conectar los contenidos del curso con los intereses de ellos. Es fundamental ir más de los elementos teóricos, que ciertamente son importantes, pero es necesario el hacer, el vivenciar. Las clases deberían ser participativas, interesantes y retadoras. El estudiante debería sentir gusto o placer por participar en los encuentros presenciales pero también sentirse atraído por las actividades que ellos deben realizar.
Debe enseñarse conectándose con los intereses de los estudiantes, para ello es ideal partir de un diagnóstico que no necesariamente sea a través de un instrumento cerrado sino más bien desde el intercambio personal y cercano. De este modo se podrá verificar si las estrategias previstas son las adecuadas o realizar los ajustes necesarios. Debe existir una conexión entre los contenidos formales que se esperan desarrollar y la realidad para establecer los caminos que permitan el desarrollo de competencias en los estudiantes.
El aprendizaje de los estudiantes depende de muchos aspectos: La propia disposición (de ellos, su interés), las estrategias empleadas por el profesor (que inviten a querer saber más a experimentar, a participar y a aportar), las condiciones ambientales (físicas y anímicas) del entorno.

3. ¿ Qué estrategias o métodos sueles utilizar en una clase estándar? ¿Por qué?

Respuesta de María Antonia:
- La clase magistral permite explicar un tema en amplitud a un grupo numeroso (generalmente entre 90 y 120 estudiantes). Docencia centrada en el profesor.
-  Clase dialogada (disertación de un tópico en particular) Permite profundizar y actualizar un tema en particular. Docencia centrada en el estudiante.
-              Prácticas para complementar y reforzar un tema explicado en una clase magistral o en una clase dialogada.
-  Discusión de casos. Aprendizaje basado en evidencias clínicas y paraclínicas.
- Discusión de publicaciones relacionadas con el tema. Aprendizaje basado o fundamentado en publicaciones científicas en revistas arbitradas

Respuesta de Patricia: Como métodos el aprendizaje activo que supone una relación docente – estudiante horizontal. Asumo el rol de facilitador o guía pero el protagonista de su propio aprendizaje es el estudiante.
Sigo tanto el método inductivo como el deductivo dependiendo de las temáticas a abordar. De allí que en ocasiones de emplea como procedimientos el análisis de casos, la observación de hechos, la ilustración y la abstracción, pero también la comparación de experiencias, la demostración y la generalización.
Las técnicas empleadas son también muy amplias van desde las tradicionales como la exposición y la preguntas (centradas en el docente) como el debate, discusiones socializadas, dramatizaciones, entrevistas, charlas participativas (centradas en el alumno), por mencionar algunas.
Como recursos se emplean una amplia gama, desde los tradicionales (pizarra y marcador) hasta recursos audiovisuales. Estos para representar esquemas, mapas mentales y conceptuales, películas, videos, audios. La diversidad de estrategias es posible dada la naturaleza del curso y la disposición del docente.

4. ¿Planeas el uso de estrategias y métodos antes de la clase? ¿Cambias sobre la marcha? ¿Qué puede hacerte cambiar?

Respuesta de María Antonia:
i) Previamente planifico y actualizo el tema de la clase o práctica y su forma de administración.
ii) Hay que estar preparado para realizar cambios según requerimientos. Si no hay equipo disponible o falta la energía para utilizar el material audiovisual preparado, hay que recabar recursos para mantener la actividad y llevarla a efecto con la mejor calidad posible.
iii) Si un estudiante o grupo de estudiantes no tienen los fundamentos básicos para la comprensión del tema, hay que hacer un inciso, con el debido permiso del grupo más aventajado, para producir la explicación básica que permita seguir adelante con la actividad.  Estos eventos son prevenibles si el estudiante ha recibido el material preparatorio de la actividad didáctica y se han respondido las dudas o dado el apoyo correspondiente, con anticipación.

Respuesta de Patricia: Dado que es un curso que manejo desde hace varios años, hay una planificación de base, es decir, un conjunto de estrategias que están previstas pero que de ningún modo representan una camisa de fuerza. Lo que usualmente trabajo durante la clase es la revisión teórica en diversos modos, pueden ser revisión de materiales, clases magistrales como base para pasar a las discusiones socializadas, ejemplificación y verificación de experiencias de los participantes. Siempre está previsto el contraste con la realidad, por lo que los estudiantes hacen visitan a establecimientos comerciales para realizar observación, hacer registros fotográficos, realizar entrevistas y luego presentar sus experiencias en los encuentros presenciales. De este modo logramos contrastar la teoría estudiada con las realidades. Así mismo es parte de la estrategia el trabajo en equipo para el desarrollo de un producto que deben crear y sobre este aplicar todos los elementos de la mezcla mercadotécnica y promocional estudiados. Durante todo el semestre hay asesorías y se finaliza con una expoferia en la que se presentan los productos, se asumen roles de empresas comerciales y la muestra es presentada ante la comunidad intrauniversitaria e invitados del ramo comercial conocedores de las estrategias mercadotécnicas.

5 ¿Estas estrategias o métodos responden a un modelo teórico particular o te sientes influido(a) por algunos(s) modelo(s) teórico que te orienta en el momento de enseñar?

Respuesta de María Antonia:
Las estrategias docentes, así como los temas a trabajar, forman parte de un Programa de la Asignatura que incluye también las estrategias, aunque flexibles, la forma de evaluación y el peso de cada evaluación en la nota final. No obstante, estrategias como la teoría de las múltiples inteligencias y la neurociencia aplicada a la educación, invitan a la introducción de nuevos modelos teóricos, además de los clásicos que permean nuestras actividades como son el conductismo y cognitivismo en sus diferentes modalidades.

Respuesta de Patricia: No sigo al pie de la letra ningún modelo teórico. Empleo los que considero conveniente de acuerdo a las necesidades del curso y realizo ajustes tomando en cuenta las demandas de los estudiantes, los recursos disponibles y la realidad del momento. 

6. ¿Qué te preocupa en tus clases? ¿En qué piensas o sueles pensar antes de una clase?

Respuesta de María Antonia:
i) Me ocupo en que mis clases sean atractivas, claras y divertidas para que puedan llegar hasta el estudiante menos aventajado.
ii) En la disponibilidad de los elementos materiales necesarios para ella (aula en buen estado de orden y limpieza y equipos audiovisuales disponibles). Mantener el mejor estado de ánimo y el mejor acercamiento a cada uno de los estudiantes, para lograr la meta deseada.

Respuesta de Patricia: Tanto como preocupar nada, pero si me interesa que los estudiantes se “enamoren del curso”. Los animo mostrando evidencias de experiencias anteriores, les presento registros fotográficos de expoferias pasadas, les invito a dar formas a esas ideas que algún día tuvieron pero que nunca desarrollaron.
Antes de la clase no tengo un pensamiento fijo concreto, pero pudiera señalar que espero tener una clase participativa y armoniosa.

7.    Qué piensas que deberías o te gustaría hacer en tus clases y no haces?

Respuesta de María Antonia:
i) Individualizar la enseñanza, dar mayor y mejor acompañamiento al estudiante,

¿Por qué no lo haces?
ii) La masificación y la falta de recursos didácticos no permite el seguimiento individual del estudiante, para establecer una relación cercana maestro-alumno que permita hacer un mejor diagnóstico de sus fortalezas, debilidades y forma predilecta de aprender.

Respuesta de Patricia: En realidad todo lo que se me ha ido ocurriendo lo he hecho: He invitado especialistas a mi clase, conocedores de ciertas áreas que han ido evolucionando en el mundo del mercadeo y la publicidad, presentaciones en patio central del recinto universitario, presentaciones con apoyo digital en el auditorio, participación en ferias universitarias, visitas a medios y agencias publicitarias, observaciones en establecimientos comerciales para verificación del trabajo de los mercaderístas, evaluación de mensajes en vallas publicitarias de la ciudad, cine-foro, presentación y análisis de publicidades y propagandas.

¿Qué me gustaría hacer qué aún no he hecho? Un evento de Mercadeo y Publicidad con expositores activos en empresas comerciales exitosas y la publicación de un catálogo digital de los productos elaborados por los estudiantes que sirva de consulta para los futuros estudiantes y de registro histórico del trabajo realizado. No lo he hecho por atender asuntos más urgentes. Sin embargo, recientemente ingresó por concurso una colega para apoyar mi área de desempeño y ya nos hemos reunidos para materializar ambas ideas.

8. ¿Recuerdas que a ti, dando clases en la universidad, te hayan sucedido situaciones conflictivas, emocionalmente intensas? ¿Cuáles?

Respuesta de María Antonia:
i) Recibir estudiantes que vienen de zonas distantes y deben de madrugar para conseguir un transporte. Muchos vienen sin haber podido desayunar (la escuela no tiene servicio de comedor) y otros conflictos personales como no tener con quien dejar sus hijos pequeños o cómo lograr tiempo para el estudio en condiciones adecuadas.
ii) Atender la emergencia por pinchazo con material clínico de riesgo de infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y virus de las hepatitis B y C.  Para manejar situaciones como estas se hace necesario aplicar el protocolo adecuado para el apoyo psicológico, diagnóstico, farmacológico y de seguimiento.
iii) Crisis emocional de estudiantes que al final del lapso no lograron el aprendizaje mínimo aprobatorio.

Respuesta de Patricia: Sí, una vez un estudiante me dijo que no podía congeniar con su equipo porque le hacían gastar mucho dinero en la creación del producto. Conversé con él y no colaboró el resto del semestre. Finalmente al no cumplir con las diversas actividades, reprobó el curso. Un año después volvió a ver el curso conmigo y su actitud era diferente, mostró gran interés y su desempeño fue extraordinario.
En otra oportunidad una estudiante me reclamó ante el resto de sus compañeros por haber interrumpido mi clase por atender a un grupo de otros estudiantes de otro curso que requerían de mi asesoría.
También puedo comentar que en una ocasión un grupo de estudiantes debían entregar las reflexiones del equipo sobre una película vista y socializada durante una clase. El equipo encargó a una participante hacerlo y esta hizo una copia textual de un documento en internet.

9. ¿Cómo lo enfrentaste en ese momento? ¿Qué estrategias implementaste para resolver la situación?

Respuesta de María Antonia:
Con el mejor acercamiento humano de madre-maestra y ubicándome en la posición de mis estudiantes.

Para las situaciones que requieren de un protocolo de conducta específico, siguiendo el protocolo a cabalidad y registrando en forma escrita los hechos con la participación y consenso de los afectados, complementado con la empatía y el apoyo psicológico necesarios.

Respuesta de Patricia: En la primera conversé y traté de persuadir al estudiante sobre la necesidad del trabajo en equipo, la colaboración para la consecución de los objetivos. Las posibles vías para solventar el tema del gasto para la generación del producto y su campaña. Noté que el problema  era de actitud y opté por dejarlo que tomara sus propias decisiones.
En la segunda, primero me excusé por restar tiempo de la clase para atender a los otros estudiantes y luego continué mi clase.
En la tercera experiencia conversé con el equipo, les mostré las evidencias indicando la página en internet donde se había tomado la información y reprobé el producto sin derecho a repetición. Esto había sido advertido en las primeras clases.

10. ¿Qué aprendizajes obtuviste de esa experiencia?

Respuesta de María Antonia:
Qué vale más una onza de prevención que una libra de cura.

Respuesta de Patricia: En la primera experiencia entendí que cada quien debe vivir sus propios procesos y por más que queramos controlar todo el proceso de enseñanza - aprendizaje, siempre hay que dar espacio para el libre albedrío de los estudiantes, en especial en el nivel universitario.
En la segunda, que cuando un estudiante busca confrontación pública no se debe entrar en ese juego, hay que dejar que los ánimos se calmen y conversar a solas serenamente. De hecho, avanzado el semestre, la estudiante se disculpó también públicamente.
En la tercera, que cuando las reglas están claras y las sanciones advertidas es necesario cumplir con lo acordado. Puede resultar duro pero al final será un aprendizaje para toda la vida.

11. ¿Cómo entiendes el ser “profesor/a universitario”?

Respuesta de María Antonia:
Con la mayor responsabilidad y compromiso personal. Se trata de un rol social importante que implica alta responsabilidad ante los estudiantes, los pares, la institución y el país en lo que atañe a los resultados educativos, sean éstos buenos, regulares o insuficientes. La universidad permite darte, recibir y formarte.  ¡Es lo máximo!

Respuesta de Patricia: Ser profesor universitario es una fascinante aventura, que implica reinventarse cada día. El profesor universitario asume diversos roles y ese dinamismo es lo que hace esta labor interesante. Además, significa ser promotor de cambios, generador de ideas, transformador de otros, provocador de reflexiones. Un profesor universitario es una persona activa, que sabe trabajar en equipo con sus colegas y con sus estudiantes, que no se cree un producto acabado ni un ser experto, sino alguien en constante revisión que disfruta de aprender junto a otros, que se responsabiliza por sus actos y que contribuye al desarrollo de la organización a la cual pertenece. Es una persona que sabe cómo hacer confluir su labor de investigador y gestor con la docencia.


sábado, 14 de noviembre de 2015

Lectura No. 2: La compleja interacción de la teoría con la práctica y viceversa

Freire escribió: me preocupa la creciente distancia entre la práctica educativa y el ejercicio de la curiosidad epistemológica.

El educador comprometido en algún momento de su práctica  se ha cuestionado sobre la congruencia de su ejercicio y la relación entre lo que sabe, lo que hace, lo que dice, lo que piensa y los resultados de su quehacer docente, con el objetivo de mejorar su desempeño.

El ejercicio de la profesión docente pudiera definirse como una conversación reflexiva consigo mismo y con el medio donde se desenvuelve y el enfoque que el docente imprime a su práctica, va a depender en principio, de la calidad de su saber y de su hacer. Sin embargo, sabido es que el docente enseña tanto por lo que sabe, como por lo que es.

El autor de la lectura 2 recorre  en forma fluida y analiza los diferentes paradigmas que explican la relación de la teoría con la práctica en el ejercicio docente, iniciando con el enfoque o modelo científico-tecnológico (enfoque positivista) en el que los contenidos teóricos nutren el quehacer práctico en forma lineal y unidireccional: de la teoría a la práctica. Este enfoque se origina generalmente, en una concepción epistemológica escolástica de racionalidad cartesiana, de modo que las buenas prácticas van a depender de la manera cómo se expliquen las teorías.  El docente explica.

En oposición a que la práctica no debe considerarse una mera aplicación directa de la teoría, se analiza otro escenario, el paradigma hermenéutico-interpretativo cuyo enfoque se fundamenta en la comprensión más que en la explicación.  Se corresponde con el constructivismo. La práctica se nutre de la teoría pero no depende directamente de ella.

Los dos modelos permiten analizar las relaciones de la teoría con la práctica docente y ambos colocan a la una y a la otra en posiciones de valor diferentes. En el primer modelo la teoría predomina sobre la práctica y en el segundo es la práctica la que marca la pauta.

El tema de análisis no tiene solución única.  Álvarez (2012) expone un modelo de relaciones dialógicas propuesto por María Rozada Martínez (2007) donde teoría y práctica se manejan en situación de igualdad. 

Observamos que en los referidos modelos se valora el SABER y el HACER docente, pero en ninguno de los dos está analizado el SER docente. Para tocar aunque sea de soslayo este ser docente, nos referiremos a la experiencia de Joseph Jacotot del Maestro ignorante (Rancière, 2003), quien logró enseñar lo que él ignoraba, demostrando que el alumno puede aprender sin maestro explicador. Joseph Jacotot con sus experimentos, consiguió demostrar que el método de la explicación constituye el principio mismo del sometimiento, por no decir del embrutecimiento. De hecho, el epitafio en su tumba en el cementerio Père-Lachaise de París expone su credo de la emancipación intelectual: Creo que Dios creó el alma humana capaz de instruirse sola y sin maestro.
En el texto mencionado, Rancière recogió e hizo suya la experiencia del pedagogo francés Joseph Jacotot, cuando en 1818 tuvo que exiliarse en tierras flamencas y desempeñar su profesión de maestro con alumnos cuya lengua desconocía absolutamente. Ahí Jacotot descubrió que podía enseñar desde la imposibilidad de transmitir ningún conocimiento a sus alumnos. Descubrió que sus estudiantes podían ser puestos en situación de aprender por sí mismos, tomando en sus manos el uso de su propia inteligencia.
Visto lo anterior, resulta difícil transarse sobre la importancia de la teoría en relación con la práctica docente.

Al relacionar las ideas presentadas por el autor de la lectura No, 2 del Seminario Teorías y Modelos Pedagógicos y la propia experiencia encontramos que en la UPEL, institución formadora de formadores sí existe una preocupación permanente sobre el significado de la práctica profesional. En la actualidad existen tres momentos fundamentales de denominados: Observación, ensayo didáctico, fase de integración docencia - administración y, en el caso de las especialidades pertenecientes a la educación técnica (Instituto Pedagógico de Barquisimeto) se incluye, la fase de integración laboral (antes denominada pasantía ocupacional). Estas fases se encuentran diseminadas durante toda la carrera a partir del tercer semestre y en ellas se combinan la teoría y la práctica para que el futuro docente tenga contacto con las múltiples realidades en los que serán sus espacios de desempeño. 

En la actualidad, cuando se está en pleno proceso de transformación curricular, las discusiones giran alrededor de la implementación de una práctica profesional en la formación inicial que acerque al estudiantes a los escenarios educativos desde el inicio al final de la carrera. 

No obstante coincidimos con el autor en lo relativo a la fragmentación del conocimiento en ciertas áreas de formación. Para ejemplificar esto, en la UPEL se tienen en la actualidad tres componentes de formación inicial: Formación general, formación pedagógica y formación especializada. En el programa de educación comercial se puede evidenciar cierta tendencia hacia la profundización en áreas como contables, administrativas, secretariales, mercadotécnicas, por mencionar algunas, alejadas de la práctica profesional docente. Este fenómeno puede tener una explicación vinculada a las experiencias previas de formación de los especialistas fijos o contratados que asumen la administración de los cursos en estas áreas.

De lo anterior se desprende que durante la formación del estudiantes aspirante a profesor se tiene por un lado una intención integradora que pretende vincular teoría y práctica y por la otra se privilegia la teoría sobre la práctica, o se privilegia la práctica pero en búsqueda de una superespecialización más técnica que docente, tal vez inconscientemente. Esto podría tener su origen en lo que el autor de la lectura ha denominado como lógica cartesiana o mecanicismo técnico.

Entendemos que la dinámica de la universidad venezolana es compleja y muchas veces las necesidades de contratación de personal urge para solventar en lo inmediato las vacantes docentes para dar continuidad a los procesos, pero es fundamental inducir a todos quienes son docentes de formación como a los profesionales de otras áreas que cumplen el rol de profesores, en la esencia o espíritu de la formación docente en una universidad pedagógica, y de este modo poder ofrecer una visión integradora, amplia, de conjunto y no fragmentada en la que se establezca una relación simbiótica: teoría-práctica.

En cuanto a la utilidad del tema tratado en esta lectura para los propios temas de interés doctoral, indudablemente que se conectan. En el caso de María Antonia de la Parte, cuya temática central es la valorización del docente, la vinculación viene dada porque el docente debe partir de reconocer el lugar fundamental que tiene en la sociedad y será necesario su autoevaluación par identificar sus debilidades y fortalezas y la investigación-acción para repensar sus prácticas docentes y actuar en consecuencia. 

Patricia Quiroga por su parte, tiene como temática doctoral el rol de las universidades pedagógicas latinoamericanas en la formación permanente de los profesionales de la docencia. Esto supone indagar sobre las ofertas de formación permanente de las universidades para mantener actualizados a los docentes en ejercicio. De allí que el tema de esta lectura aporta insumos para afinar la revisión de los programas de formación activos e identificar en ellos la tendencia hacia una concepción epistemológica escolástica o una alternativa epistemológica constructivista, y de los resultados proponer acciones concretas que devengan en efectivos programas de formación continua.

Referencias:

Álvarez, C. (2012)¿Qué sabemos de la relación entre la teoría y la práctica en la educación? Revista Iberoamericana de Educación. Documento en línea. Disponible en: http://www.rieoei.org/jano/5030Alvarez.pdf  acceso 8 de nobv. 2015

Rancière, J. (2003). El maestro ignorante. Barcelona. Editorial Laertes